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lunes, 13 de febrero de 2012

Carta Abierta al Director del Diario Ideal

Ante la que podemos llamar "línea editorial" que ha tomado el diario Ideal para con mi persona y el PSOE de Lanjarón desde que cambió el gobierno municipal, le he escrito la siguiente carta al señor director del periódico. Como mi esperanza en que me la publiquen es practicamente nula, he decidido darla a conocer a través de este blog. Espero que sea de vuestro interés.

Estimado Señor Director del Diario Ideal de Granada:

Antes que nada quiero presentarme, por razón de cortesía, educación y buenas maneras, y, sobre todo, porque me gusta ir por la vida diciendo la verdad, sin que ello lleve aparejado ser desagradable, pues la sinceridad y las formas adecuadas no son contrarias sino complemento ideal para ser escuchado, respetado y tenido en cuenta.

Mi nombre es Mariano Ruiz Rodríguez, soy natural de Lanjarón y durante el anterior mandato municipal me cupo el honor de ser Alcalde de este pueblo tan especial de nuestra provincia, de este pueblo en el que se encuentran mis raíces, la mayor parte de mi familia, mis mejores amigos, mis recuerdos y, espero y deseo, que el futuro de mis hijos.

Se da la circunstancia que, desde que dejé de ser Alcalde, han sido publicadas varias noticias en su periódico en las que no se cuenta, perdone que sea así de crudo, la verdad de los hechos sino que, por el contrario, se difama con auténtica impunidad sobre mi persona.

Creáme que me da bastante igual como quede mi imagen pública de cara al exterior de mi pueblo, en nada me ha de preocupar lo que opine de mí quien para nada me conoce. Creáme, que en cuanto a la visión que puedan tener de mí los vecinos de Lanjarón, tampoco me solivianta en exceso, casi todos me conocen y más allá de los que son radicales oponentes políticos, como es el caso de quien hoy es Alcalde, de quien lo fue antes que yo y de la Parlamentaria Andaluza Reyes, con la mayoría de los ciudadanos de mi pueblo tengo muy buena relación independientemente de lo que vote cada cual.

Tampoco crea usted que es por preocupación política por lo que le escribo esta carta. Entiendo la política como el instrumento más eficaz con el que cuentan los ciudadanos para cambiar la sociedad en la que vivimos, para construir un mundo cada vez más justo, con más igualdad y, por tanto, con más libertad real. Durante el tiempo que he sido Alcalde, he intentado ser un servidor público, implementando en mi pueblo un proyecto de desarrollo que abriera oportunidades cada vez mayores para sus vecinos. Evidentemente, como ser humano que soy, puedo haber cometido errores que, sometidos a la voluntad democrática de los electores, hagan que estos elijan otra opción política. Aun así, he de recordar, que, con una participación superior al ochenta por ciento, son solo 26 los votos que separaron al actual Equipo de Gobierno de la candidatura que yo encabezaba. Por tanto, como digo, no es la preocupación política la que me mueve a la escritura de esta carta. Escribo la presente por la necesidad de defender la información veraz como un derecho de todos los ciudadanos.

El primer artículo que publicaron ustedes, sobre la gestión del actual Alcalde Popular de Lanjarón, fue para decir que el camión de la basura tenía un problema en un hidráulico y que como los anteriores gestores del Ayuntamiento habíamos dejado muchas facturas pendientes de pago, el taller no quería arreglar el camión y el municipio se veía en peligro de no poder contar con servicio de recogida de basura. Se da la circunstancia, señor director del diario Ideal, que el camión fue adquirido durante mi mandato, concretamente, en el año 2010 y, a la fecha de la publicación del citado artículo, estaba en garantía por lo que no había mayor problema en el mantenimiento del mismo.

Semanas mas tarde, publicaron ustedes que yo me había gastado el dinero de un programa de rehabilitación de viviendas en “otras cosas”, algo que era absolutamente falso. De una subvención aprobada para arreglar doce casas, el Ayuntamiento de Lanjarón solo había recibido, cuando yo dejé la Alcaldía, el dinero de tres, de las cuales dos se habían ejecutado por completo, se habían pagado en su integridad y se habían justificado adecuadamente; la tercera se encontraba en ejecución, habiéndose pagado todas las certificaciones emitidas por la empresa constructora, salvo una, de seis mil euros, que fue presentada en el Ayuntamiento durante el mes de mayo de 2011, días antes de que yo abandonara la Alcaldía. Ustedes, sin documentación alguna que lo sustentara, afirmaban en su artículo que la cantidad desviada ascendía a noventa y cinco mil euros. Nadie me llamó para contrastar la noticia, para escuchar mi versión, para, en definitiva, poder defenderme de tan grave acusación.

La semana pasada, concretamente, el día seis de febrero, se publica otro artículo en el que se habla de que las obras de la Avenida Alpujarra han sido un desastre del que se culpa de forma directa a mi persona. Se me acusa de crear barreras arquitectónicas de impedir que pasen vehículos pesados por dentro del pueblo, de arruinar a los comerciantes y de no sé cuantos disparates más.

Es evidente, que una obra de este tipo ha de cumplir con la normativa vigente en materia de barreras arquitectónicas, de no ser así el propio colegio de Arquitectos no emitiría el visado del proyecto ni el Certificado fin de Obra. Lo que se ha hecho, en ese tramo de Lanjarón, es salvar el desnivel existente entre una parte de la calle y la otra, dejando una acera elevada, de tal manera que se convierte en un paseo aislado del tráfico, dicha acera cuenta con los accesos necesarios para personas con discapacidad, carritos de bebé o de reparto de mercancías. Dicha acera ofrece un espacio peatonal de tranquilidad, donde los niños pasean sin peligro, un lugar que no es invadido, en ningún caso, por coches, un lugar donde los vecinos hablan, conviven, un lugar separado de la calzada por una jardinera que llena de color nuestra calle, dándole, además, aroma y belleza.

En lo que a los vehículos pesados se refiere, ¿Qué quiere que le diga? La calzada, como no puede ser de otra manera, cumple también con la normativa vigente, o sea, está preparada para el paso de vehículos pesados. De no ser así, repito, no se hubiera visado ni el proyecto, ni el fin de obra. Si no pasan más vehículos pesados por el centro, es, simple y llanamente, porque hay una variante, que buenos esfuerzos nos costó a los cañoneros conseguir, que hace que, por suerte para todos, estos vehículos prefieran no entrar en la calle central de Lanjarón.

Reitero, creo que los vehículos pesados no son precisos en el centro del pueblo, pero si alguno quiere entrar, puede hacerlo sin dificultad, de hecho, entran aquellos que lo necesitan. En este aspecto, sirva como ejemplo de las actuaciones que está llevando a cabo el señor Alcalde actual, la siguiente, recortar la esquina de la acera del cruce de la Calle Cadiz y la Avenida Alpujarra que impedía que los vehículos pesadas tomaran la Calle Cádiz en dirección descendente, algo lógico al ser esta calle de dirección única en sentido ascendente. Al impedir que estos vehículos bajaran evitábamos atascos, ruidos y molestias en una vía estrecha, de muy escasa capacidad. No entiendo el empecinamiento del Alcalde en que los camiones puedan entrar en la calle Cádiz desde arriba cuando tienen una entrada más amplia, fácil y cómoda desde la Variante a través de una rotonda. Desde luego, con esta medida, no ofrece nada nuevo a los vecinos de la Calle Cádiz y sí, atascos, ruidos y molestias.

Otra de las cosas que me ha sorprendido del artículo es la historia de que dejamos tres coches encerrados en un garaje que consta de su respectivo vado y cuyo propietario estuvo fuera, por luctuosos motivos, durante la ejecución de las obras. Tengo que decir que la versión que se cuenta de esta historia es totalmente falsa. El propietario de los vehículos no estuvo ausente del pueblo durante los nueve meses que duraron las obras de esta arteria de nuestro pueblo. Hay que hacer notar, que debido al temporal de lluvia, caído durante la ejecución de las obras, estas estuvieron paradas desde diciembre hasta marzo. Hay que decir, que antes de empezar cualquier obra, supongo que como en cualquier pueblo o ciudad que funcionen con mediana normalidad, la policía local avisa a los vecinos de que van a dar comienzo las obras, de que deben de retirar los coches de la vía pública y de que deben de sacar, también, los de los garajes, a fín de que no se les queden inutilizados durante la ejecución de las mismas. El señor propietario, que estaba en su casa, no hizo nada.

Dos meses después, noviembre, el dueño de los coches, pide cita con el Alcalde, se le dice que venga sobre las doce y media del día siguiente, no aparece. En el mes de mayo, cuando se está solando la acera donde está el bajo comercial, que no garaje, donde tiene encerrados los vehículos en cuestión, me comunica, durante una de mis frecuentes visitas a las obras, que tiene tres coches, en situación de llevar al desguace, encerrados en ese bajo y que no sabe como los va a sacar. Imagine mi sorpresa. Por tanto, esta situación solo se debe a la dejadez y el abandono del propietario de los vehículos que en nueve meses que duraron las obras, nueve meses en los que reitero no se ausentó del pueblo, no hizo por llamar, ni avisar de la situación, ni a trabajadores de la obra,  ni a arquitectos, ni a Policía Local, ni al Concejal de Obras, ni al Alcalde. Era bien fácil hacer una llamada de teléfono al Ayuntamiento, pero la desordenada forma de vida de este señor hizo que, según me dijo, “lo fuera dejando”.

Quisiera, también, comentarle, que tras los execrables sucesos de los que han sido víctimas algunos miembros del Partido Popular de Lanjarón, la Comisión Ejecutiva Local del PSOE-A le envió a su periódico una nota de condena, nota que a día de hoy aun no se ha publicado. Sin embargo, sí se publica que el Alcalde ha denunciado a una vecina por difamaciones y no sé cuantos delitos más y se dice, en el titular, que la vecina es del PSOE, mezclando las siglas de nuestro Partido Político en lo que es una discusión personal de esta señora con Don Eric Escobedo. Lo que esta mujer le dijera al Alcalde lo hizo a título individual y no en representanción de nadie, y, probablemente, si alguien le hubiera preguntado a ella su versión de los hechos, la imagen de la situación sería menos llamativa de lo que su periódico ha publicado.

Estas son algunas de las cosas que quería decirle con respecto a los artículos mencionados. Pero como le decía, esto no es lo más importante, pues vivo en un pueblo de cuatro mil habitantes donde, más o menos, todo el mundo conoce estas situaciones. Lo que realmente importa es que un periódico, de la entidad del suyo, no puede hablar en esos términos de una persona y de un Partido Político, sin haber contrastado antes la información, un periódico no puede recoger, sin más ni más, declaraciones de esta gravedad de un Alcalde sobre sus oponentes sin que a estos se les de la oportunidad de dar su versión de los hechos. Un periódico, como el diario Ideal, no puede ser el cauce que utilicen personas como Eric Escobedo para dar rienda suelta a difamaciones de la gravedad de desviar dinero destinado a rehabilitar viviendas de personas sin recursos para “otras cosas”, como aquí se ha dicho. Un periódico, de la importancia del suyo, debe contrastar la información antes de publicarla y debería, además, cuidarse de tener entre sus reporteros a periodistas que están a la vez en la nómina del gabinete de D. Sebastián Pérez en Diputación. Entienda, que esta situación le resta muchísima credibilidad a su diario.

Sin otro particular, esperando tenga a bien publicar estas líneas, que yo, perdone la desconfianza, publicaré en mi blog personal, por si, como el comunicado de condena que le enviamos  la semana pasada, no encontraran espacio en su periódico; se despide cordialmente.


En Lanjarón a 13 de Febrero de 2012.





Fdo Mariano Ruiz Rodríguez


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