Portada

Portada

viernes, 13 de julio de 2012

No nos quitarán la DIGNIDAD

Una democracia no es solo votar cada cuatro años, una democracia no es que un gobernante sea un dictador de mandato limitado a cuatro años en los que se le renueva o se le despide. Una democracia es un sistema mucho más complejo. Forman parte de él, como elementos esenciales, la separación de poderes, los derechos fundamentales de los ciudadanos, que además han de estar protegidos de manera efectiva y forman parte de la democracia, los sindicatos, las asociaciones empresariales y colectivos de todo tipo.

Los Gobiernos, es cierto, se eligen para cuatro años, lo eligen los ciudadanos en las urnas. También es cierto que los Gobiernos se presentan a las elecciones con un programa electoral que puede ser que se modifique si las circunstancias cambian. Pero si las circunstancias cambian tanto que obligan a un gobierno a hacer totalmente lo contrario de lo prometido, el gobierno debe de someterse a la voluntad de los ciudadanos. Fue lo que tenía que haber hecho Zapatero el 10 de mayo de 2010 y es lo que tiene que hacer ya Mariano Rajoy.

Zapatero no lo hizo por una mal entendida responsabilidad, porque quizá los acontecimientos le vinieron atropellados, pero Rajoy, da la sensación, a quienes lo vemos desde lejos, que lo hace a sabiendas de lo que hace.

En el ADN de la derecha española siempre estuvo el ir contra el sistema de salud, educación y pensiones instaurados por los gobiernos de Felipe González en los años 80.

Nos están quitando todo para pagar deuda, recortan gastos para asegurarles a los inversores, prestamistas, especuladores, que cada uno los llame como quiera, el que van a cobrar lo que se les debe. Yo cada vez que veo un anuncio de recortes pienso que cuando me he acercado a un banco a pedir un préstamo, nunca me han preguntado en que me gasto mis ingresos, sino que siempre, siempre, me han preguntado que ingresos tengo. Si los que prestan dinero en el mercado internacional son como el director de mi sucursal, estarán preocupados por saber de donde va a sacar este país dinero y no tanto de donde lo gasta. Me explico. Tenemos un problema de déficit generado por la crisis, no una crisis generada por el déficit. Cuando la crisis económica y financiera estalló, nuestro país tenía superávit y una deuda pública que era de las menores de Europa. Ahora hay déficit, aunque recortamos gastos, ¿a qué se debe? A que ingresamos mucho menos como consecuencia de que no hay actividad económica. Con este análisis, cualquiera que le preste dinero a España estará preocupado, y de ahí que suba la prima de riesgo, si ve que las medidas que se toman suponen menos actividad económica, menos población consumiendo y mas pobreza. Un país en estas circunstancias, por mucho que recorte, no podrá pagar su deuda. Probemos a aprobar un plan para el crecimiento económico con inversiones en nuevas infraestructuras que hagan que España sea un lugar competitivo para el establecimiento de empresas, formemos trabajadores para que sean profesionales competitivos que con sueldos dignos salgan rentables porque gracias a su conocimiento y saber hacer tengan una productividad/ hora elevada, invirtamos en tecnología que abarate costes a nuestras empresas y las haga salir al mercado exterior en optimas condiciones competitivas, pongamos coto al desmadre de coste energético que paga este país y desarrollemos con ello la tecnología de las renovables en la que podemos ser lideres mundiales. Hagamos eso y, a lo mejor, los inversores piensan que España es un buen país en el que invertir y la prima de riesgo baja.

Pero el caso es que no se está haciendo así, se empobrece a la población cada vez más sin que ello consiga nada de reactivación económica. Es cierto que este país, por el boom inmobiliario, debe mucho dinero, el país, no los gobiernos. En España, el endeudamiento excesivo lo tiene el sector privado, no el público. Es cierto que tenemos que pagar lo que debemos, pero ello no se ha de hacer a cambio de nuestra dignidad como país. Y perdemos la dignidad cuando permitimos que un abuelo tenga que pagar sus medicinas mientras a Bankia se le dan 23 mil millones, que no quiero caer en demagogias, que si hay que ayudarle se le ayuda, pero antes hay que preguntar que ha pasado, hay que exigir responsabilidades y se tienen que tomar medidas ejemplarizantes. Tenemos que mantener nuestra dignidad frente a los bancos.

El pueblo español es un pueblo maduro, es un pueblo dispuesto a hacer sacrificios por un futuro mejor. Lo hicimos en la transición, lo hicimos para entrar en Europa, lo hicimos para entrar en el Euro. Pero somos un pueblo digno. Estamos dispuestos a pagar pero no en estas condiciones. Se pagará en un plazo razonable y sin que ello conlleve la indigencia de los sectores más frágiles de la población. Tenemos que mantener nuestra dignidad en Europa.

El gobierno no escucha, se le pueden hacer huelgas, le da igual, podemos manifestarnos en la calle que dice desde ya que no nos va a hacer caso, y si se nos ocurre sentarnos en una plaza, como hiciera en su día el 15M bajo el gobierno de Zapatero, nos dice claramente que nos manda a los antidisturbios y nos echan a palos.

Como decía al principio, nuestra democracia es algo más que votar cada cuatro años. Ahora, por dignidad, tenemos que recordárselo al gobierno. Tenemos que salir a las calles y a las plazas para, de manera pacífica y civilizada, decirle que somos un pueblo maduro, consciente de sus derechos y cumplidor de sus obligaciones, que queremos un sistema económico y político que ponga al ser humano en el centro de sus preocupaciones, somos ciudadanos libres y conscientes, hartos de que se nos trate de manera infantil. El despotismo ilustrado, “todo para el pueblo pero sin el pueblo”  queda ya muy lejos en nuestra historia, queremos que se tenga en cuenta nuestra opinión en la toma de decisiones que nos afectan de forma tan grave.

Saldremos a la calle, con la dignidad que nadie nos puede quitar y le diremos a este gobierno que ya ha llegado demasiado lejos.

No escucharán, se refugiarán en su poder, y mandarán a los antidisturbios, con ello, mandarán el mensaje al pueblo de que los cauces democráticos, pacíficos y civilizados no valen y, ante ese mensaje, los remedios pueden ser peores que la enfermedad misma. Esa es la responsabilidad de este gobierno, está empezando a jugar con la estabilidad del propio sistema y eso no es un juego, es algo tremendamente serio.  Rajoy debería de pararse a pensarlo por el bien de todos.

En el siguiente enlace podéis firmar contra los recortes, buen fín de semana.

Publicar un comentario