Portada

Portada

martes, 26 de febrero de 2013

El Pleno en el que se ha debatido nombrar el Complejo deportivo con el nombre de Francisco Vega Morata

Esta mañana se ha debatido en el Pleno una propuesta del partido Popular para denominar el complejo deportivo de Lanjarón con el nombre del que fuera nuestro primer Alcalde en la democracia, Francisco Vega Morata. Se da la circunstancia de que esta propuesta se está haciendo sin contar con la familia del que fue nuestro Alcalde, sin hablarlo con nadie, sin tener en cuenta los sentimientos de sus seres mas cercanos.

Cuando he leido la intervención que os facilito a continuación el PP no ha tenido mas respuesta que el insulto y la mentira. Esto ha dado lugar a que una mujer del publico hable indignada, el Alcalde, en lugar de mandarla callar, la ha desalojado. Los miembros del PSOE, indignados por las mentiras que estaban diciendo, tanto el Alcalde, como la Portavoz del PP, así como por la forma autoritaria y dictatorial de desalojar a una vecina, hemos abandonado el Pleno. 

Aunque os lleve tiempo, os ruego que leáis íntegra mi intervención de esta mañana en el Pleno, es un reconocimiento a la transición, a los hombres que la hicieron posible, al dialogo y la discrepancia bien entendida, un homenaje y reconocimiento a la democracia local y ¿como no? a Francisco Vega. Un homenaje para todos aquellos Concejales de todos los Partidos que hicieron posible una vida municipal tolerante y constructiva y, por supuesto, una condena hacia aquellos que han destrozado todo lo construido por las Corporaciones presididas por Francisco Vega y Jose Antonio Ramos y un llamamiento a, con la metodología de la Transición iniciar un camino de nuevas reformas que nos permitan vivir otros treinta años de progreso y convivencia pacífica en nuestro país.

Intervención sobre Francisco vega Morata en el Pleno de 26 de Febrero de 2013

En el año 1979, una vez aprobada la Constitución española de 1978, fruto del pacto y el consenso de de todos los Españoles, expresión de lo que se denominó en su día concordia entre españoles, se convocaron y celebraron las primeras elecciones municipales democráticas en mas de cuarenta años.

Aquella transición que culminaba en lo local con la celebración de aquellas elecciones fue posible gracias a la altura de miras de todos los líderes políticos de la época, gracias a la renuncia de todos ellos, gracias a la ruptura de posiciones inmovilistas y el compromiso con la construcción de un futuro en el que todos, absolutamente todos, tuviéramos un lugar y la capacidad de defender nuestras opiniones y llevarlas adelante.

Como digo, aquella transición significó renuncias, para la izquierda supuso renunciar a que se hiciera justicia sobre los crímenes cometidos durante la dictadura, para la izquierda supuso renunciar a su vocación republicana. La izquierda aceptó la monarquía parlamentaria, la derecha aceptó la democracia. Se buscaron puntos de encuentro y se construyó un sistema político que ha permitido a los españoles progresar y, lo que es mas importante, vivir en paz durante mas de treinta años. La transición no creó un sistema eterno y que, por tanto, no pudiera ser modificado, la propia Constitución prevee mecanismos para su reforma. Pero lo que la transición sí nos tenía que haber enseñado a todos, es una forma de hacer política que antepone el interés general al particular, que nace del diálogo, de la aceptación de la discrepancia, del reconocimiento de que uno no tiene no toda la razón, ni el de enfrente está equivocado en todo.

Hoy, que el sistema que nació de la transición da síntomas de agotamiento, podemos encontrar en ella lecciones valiosas para que nuestro país haga las reformas necesarias que le garanticen, de nuevo, otros mas de treinta años de progresos y convivencia pacífica.

No se entienden las elecciones de Lanjarón del año 1979 si no se entiende el contexto de la transición y esta no se entiende si no se conoce la dureza de la Guerra Civil y de la dictadura, en toda España, en Lanjarón también

Las elecciones de 1979 en Lanjarón dieron la mayoría absoluta, seis Concejales a la candidatura encabezada por Francisco Vega Morata, la candidatura de la UCD, frente a tres Concejales del PSOE y dos del PCE. Francisco Vega obtuvo respaldo de la urnas suficiente para haber gobernado en solitario y ciñéndose solo a las directrices de su Partido, pero Francisco Vega, como muchas veces me ha comentado su hermano y gran colaborador, Antonio Vega, era consciente de que en Lanjarón había muchísimas y muy graves heridas que hacían que si realmente se quería que en nuestro pueblo cristalizara la concordia que la transición había traído a todo nuestro país, el primer gobierno local democrático, había de ser un gobierno de todos, independientemente del resultado electoral. Si se me permite hablar un poco en clave personal, conozco bien el devenir de aquella legislatura, mi tío Paco, Francisco Ruiz Jaraba, hermano de mi padre fue Concejal de obras por UCD y mi tío Fernando Puerta Garzón fue uno de los tres Concejales socialistas elegidos en esas elecciones. Para que ese gobierno fuera de todos, el Alcalde delegó competencias entre los once Concejales del Pleno, hizo corresponsables de la gestión a todos los Partidos Políticos, un buen ejemplo de ello es el papel destacado que tuvo Manolo Arredondo, socialista, como Concejal de Cultura.

Aquella Corporación, de tres grupos políticos pero de unidad en la gestión, hizo frente a las dificultades de un Ayuntamiento sin medios, de un Ayuntamiento y de un pueblo que, tras cuarenta años de dictadura, cuarenta años sin autonomía local, lo tenía todo por hacer, pero no contaba con recursos ni con medios para  hacer nada.

Agotada esta singular legislatura, en el año 1983, se volvieron a celebrar elecciones, en esta ocasión, desaparecida la UCD, Francisco Vega fue el candidato de Alianza Popular. Volvió a ganar con mayoría absoluta, seis Concejales de su grupo frente a cinco del PSOE, resultado que se repetiría en el año 1987. En estas dos legislaturas, en las que Paco Vega también fue Alcalde, la democracia española ya estaba lo suficientemente asentada y normalizada y las estructuras de los partidos eran los suficientemente fuertes para que el desarrollo de la vida municipal fuera el normal en cualquier democracia: La fuerza mas votada se dedicó a gobernar y el partido con menos votos ejerció la labor de oposición, labor que no significa solo oponerse, sino que lleva aparejada el fiscalizar la labor del gobierno, el ofrecer propuestas alternativas a las decisiones tomadas y el llegar a pactos en aquello en lo que se está de acuerdo. Fueron legislaturas de absoluta normalidad democrática. Tengo numerosos amigos entre los Concejales de aquella época, José Orantes Esturillo, hoy Presidente del Consejo Regulador Miel de Granada, el antes mencionado y quizá nunca suficientemente valorado, Antonio Vega o por el lado socialista, Manolo Arredondo, Francisco Rodríguez, primer candidato socialista y Diputado Provincial en la primera legislatura. Aún, cuando unos hablan de las posiciones que defendieron los otros, siguen discrepando, pero todos se reconocen diálogo y respeto. Quizá algún desencuentro pudo ser mas desagradable que otros, seguramente no todos los momentos fueron agradables. Pero todos se reconocen como demócratas y, sobre todo, los que eran Concejales de la oposición, mis compañeros de Partido, nunca tuvieron las quejas que hoy tenemos los que hemos recogido su testigo sobre la negativa al acceso a expedientes, sobre convocatorias de Plenos sin tiempo para estudiar los asuntos, sobre campañas de desprestigio, etc. La vida plenaria siempre transcurrió en la más exquisita normalidad democrática.

En el año 1991, el resultado electoral fue otro, por primera vez desde la república Lanjarón tenía un Alcalde socialista, Jose Antonio Ramos, una persona joven, dinámica, emprendedora y con capacidad de ilusionar a quien hay a su alrededor con sus proyectos. Paco Vega, el que había sido Alcalde durante, nada mas y nada menos que doce años, pasaba a la oposición. Su labor de oposición fue exigente, no en valde conocía el Ayuntamiento mejor que nadie en aquellos momentos, no en valde tenía una experiencia de doce años que le hacían saber donde y como se podía exigir, donde y como podía flaquear el nuevo Equipo de Gobierno. Aquella legislatura, como las anteriores, transcurrió por los cauces de la normalidad, discrepancias a veces suaves, a veces mas duras, acuerdos, coincidencias, pero siempre dentro de la normalidad democrática.

En las elecciones de 1995, Francisco Vega fue candidato por quinta vez en su vida, al igual que en la elecciones de 1991, el PSOE ganó, Francisco Vega tomaría posesión como Concejal de la oposición, sería ya la última vez que lo hiciera, llegaba el momento de pensar en la retirada tras casi veinte años de vida política, tras casi veinte años de servicio a su pueblo.

En el año 1999, el gobierno del PSOE se encontraba quizá, tras ocho años de gobierno, los últimos cuatro sin mayoría absoluta, lo suficientemente desgastado para que el PP hubiera ganado las elecciones sin tener que hacer otra cosa que ofrecer la ilusión del cambio, un programa electoral y un candidato nuevo. Pero, no fue así, no bastaba con ganar. El que fue candidato del PP en aquellas elecciones y posterior Alcalde durante ocho años, no se sabe por qué, no se sabe con que motivo, tenía que borrar la historia, tenía que denigrar todo lo realizado por Jose Antonio Ramos y por Teresa Jiménez. Tanto la campaña como la acción de gobierno de este nuevo Alcalde, se basó en el insulto y la descalificación a José Antonio Ramos, a Teresa Jiménez y a quien les sustituyó al frente del PSOE, Encarni Tito. Los panfletos lanzados desde el Gobierno contra la oposición, algo insólito hasta entonces, se hicieron norma, panfletos que competían en descalificaciones y faltas de ortografía. La fotografía en el periódico de las Concejalas en el balcón del Ayuntamiento  tirando lo que se suponía que era un rollo de facturas que Jose Antonio dejaba sin pagar, la manipulación de un informe económico-financiero hecho por la Universidad de Granada y que dejaba en bastante buen lugar la gestión del Alcalde socialista pero que desde el PP se vendió como la ruina mas absoluta y, sobre todo, los modos autoritarios, faltos de un mínimo de educación, las constantes salidas de tono y la descalificación en lo personal, fueron la tónica de ocho años en los que nuestra democracia local sufrió un daño, tan profundo, que, a día de hoy, no solo no se ha reparado sino que se sigue profundizando en él.

Consecuencia de esta forma de entender la política del que fue Alcalde desde 1999 hasta 2007,  forma de entender la política que consistía en que se estaba con él o contra él, Francisco Vega pasó al ostracismo. Son pocas las referencias que se hacen desde este nuevo PP a su persona, si acaso, el que era Alcalde, de vez en cuando, recordaba que él había sido Concejal con Paco Vega en la primera legislatura, pero siempre que lo decía era para autorreconocerse algún mérito como ExConcejal, nunca para reconocer méritos a Paco Vega. Fueron muchas las ocasiones en las que dijo que él hacía lo que nadie había sido capaz de hacer en veinte años, esta frase, dicha en multitud de ocasiones, era una enmienda a la totalidad a la gestión de Francisco Vega como Alcalde ya que él lo fue durante doce de los veinte años a los que se hacía referencia.

En 2007, el PP pierde las elecciones, hubiera sido una buena ocasión para recomponer la relación entre los Partidos Políticos de la localidad. Pero la continuidad como Portavoz del PP de quien había sido Alcalde durante los últimos ocho años, su empecinamiento en seguir con los mismos usos políticos, el insulto, las voces, la mentira, el todo vale, desgraciadamente lo hizo imposible.

Valga como ejemplo, el discurso lleno de expresiones altisonantes pronunciado por el Portavoz del PP e mi toma de posesión como Alcalde, está en las actas, cualquiera que quiera conocerlo, que lo lea, para mí es tan desagradable que no voy a reproducir aquí una sola de las palabras en él contenidas. También es buen ejemplo de la actitud antidemocrática con la que el PP afrontó esta etapa el que ni tan siquiera me hicieron entrega de la vara de Alcalde, sirva de ejemplo, que se me entregó el despacho totalmente vacío y abierto, no se me hizo entrega de las llaves, ni de forma directa, ni a través de nadie, no dejando otro recurso que cambiar la cerradura del despacho el lunes para poder cerrarlo.

A aquella accidentada toma de posesión, invité personalmente a Paco Vega, lo invité a asistir porque aunque no era de mi Partido yo siempre le tuve aprecio y estima, como he dicho antes, un hermano de mi padre había sido uno de sus mas estrechos colaboradores, además, Paco Vega fue profesor mío de matemáticas en la EGB, y fue un buen profesor, nos enseñaba, aparte de su materia propia, civismo, y, siempre, siempre, sin adoctrinarnos en ninguna ideología política. He tenido ocasión de tener muy buenísima relación con su hijo Franci, me une una estrecha relación con su hermano Antonio Vega y su cuñada Purita y me precio de contar con la amistad de sus sobrinos, Toni y Jorge, este último también ha sido Concejal de este Ayuntamiento y, aunque no lo haya sido nunca dentro de las filas del PSOE, lo reconozco como una de las personas que mas podía haber aportado a nuestro pueblo, una persona de compromiso, con capacidad intelectual y de trabajo, pero, para desgracia de todos, durante su etapa como Concejal del PA solo recibió el desprecio de quien era Alcalde entonces.

Fue por ello, por mi aprecio personal hacia el que fue el Alcalde de mi infancia, por lo que lo invité a mi toma de posesión como Alcalde, fue por ello, pero también por el valor simbólico que tenía el que el primer Alcalde de la democracia viera tomar posesión a un alumno suyo.

Lo invité una tarde, días antes de la toma de posesión, él paseaba junto a Keti, su mujer, como hacían casi todas las tardes, fue a la altura de la Casita de Papel, Paco ya estaba enfermo, pero estaba bien. Aceptó lleno de alegría mi invitación, me dio un caluroso abrazo y me aseguró que asistiría, también me dijo con bastante tristeza que quien lo había sustituido como Alcalde popular en el período 1999 a 2007 no lo había invitado a ninguna de sus dos tomas de posesión como Alcalde.

En aquel acto de toma de posesión, D. Francisco Vega, volvió a escuchar al que tomaba posesión como Portavoz del PP que ningún Alcalde había hecho nada en los veinte años anteriores. Las cámaras de TeleLanjarón recogieron el gesto de tristeza de Paco. Fue una expresión injusta, extemporánea y falta de la mas mínima sensibilidad hacia alguien que tanto trabajó por Lanjarón y que ya estaba fuera de toda lucha y enfrentamiento político, Pero que vamos a hacer, algunos son así.

Unos meses mas tarde, en una comida de Navidad del Ayuntamiento, sí una de esas que ahora algunos califican de “comilonas”  con el solo ánimo de criticarlas, el Concejal del PP José Calvente Isla, a estas comidas nosotros invitábamos a todos los Concejales de la oposición, de ahí que estuviera allí José Calvente. Como digo, José Calvente Isla me propuso hacerle un homenaje a los trabajadores jubilados del Ayuntamiento que aun estaban vivos, los representantes sindicales acogieron con entusiasmo la idea y yo agregué el homenajear, junto a ellos, a nuestros dos Alcaldes democráticos que ya estaban fuera de la vida política. A Francisco Vega y a Jose Antonio Ramos. Todos lo vimos bien.

El acto se realizó en el restaurante del hotel Alcadima. Un homenaje a personas a las que les debemos mucho, a unos como políticos, a otros como trabajadores. Un merecido homenaje que ahora algunos califican de comilonas. Así es la vida.

A aquel homenaje se invitó al que era Portavoz de la oposición, al que había sido Alcalde popular durante ocho años, se le invitó y tuvo el honor de junto al juez de paz, los representantes sindicales del Ayuntamiento y yo mismo, hacer entrega de las placas a los trabajadores jubilados del Ayuntamiento. A mí me cupo el honor de hacerle entrega de su placa al que fue nuestro primer Alcalde democrático a Paco Vega. Por una vez, en nuestro pueblo, a alguien se le reconocían sus méritos y se le hacía homenaje por ellos en vida.

Ahora, cada vez que me acuerdo de aquel acto, me viene a la cabeza la siguiente duda, ¿Le haría Eric Escobedo un homenaje a un Alcalde socialista? ¿Me invitaría a mí a entregar placas con él? Segura y tristemente no.

Porque en 2011, una nueva candidatura del PP ganó las elecciones, una candidatura con gente joven, sin un pasado político de enfrentamiento con los que hoy dirigimos el PSOE de Lanjarón, una nueva candidatura popular que podía suponer una nueva oportunidad para la normalización democrática de Lanjarón, sin embargo, desde el primer momento, se demostró que este Equipo de Gobierno prefería la senda del enfrentamiento, de la crispación, de la acusación permanente a los demás. El Equipo de Gobierno salido de las urnas en 2011, ha supuesto una nueva oportunidad perdida para normalizar la vida política de Lanjarón.

Creo que he dado razones y motivos suficientes para que mi grupo vote a favor de esta propuesta, las he dado históricas, políticas y hasta personales, si se me permite, pero no lo vamos a hacer. Nos abstendremos, ya que hacen esta propuesta desde la máxima hipocresía, sin sentimiento alguno, hacen una propuesta de cara a la galería tal y como lo demuestra el que no hayan contado con su familia para tomar esta decisión, no le hayan consultado a su hermano, ni a su viuda, ni a sus hijos. Lo demuestra el hecho de que no hayan invitado a su familia a estar presentes el día en que anunciaron su intención, no han invitado a su familia a estar en este Pleno, no han hecho partícipe de nada de esto a su familia y, creanme, están dolidos. Por encima de la política, han de estar las personas, por mucho que apreciemos al que fue nuestro Alcalde, mas quería Antonio a quien fuera su hermano y mas amaba Keti al padre de sus hijos a quien compartió toda una vida con ella. Si de verdad se quiere reconocer a una figura que ya forma parte de la historia de nuestro pueblo, no se puede hacer sin tener en cuenta los sentimientos de sus familiares que son quienes mas sienten su pérdida, que son quienes mas lo echan de menos.

Quizá, si se hubiera hablado con la familia, se sabría de su humildad, y en lugar de denominar a todo el Complejo Deportivo con su nombre se habría hecho solo con el campo de fútbol. Un proyecto que se hizo bajo su mandato, un proyecto al que él le tenía especial cariño, un proyecto para el que todos los Concejales, todos, del Gobierno de Alianza Popular y de la oposición socialista, cedieron el dinero que cobraban por asistir a los Plenos. Otro gesto de dialogo, unión y compromiso.

Aun así, ustedes ya han decidido hacer las cosas a su manera, sin tener en cuenta a la familia, ni a la oposición, ni a nadie más, de forma totalmente contraria a como lo hubiera hecho Paco Vega. Ustedes ya han decidido hacerlo así, atendiendo, únicamente a su política de marketing y escaparate. Nosotros no vamos a votar a favor de esa forma de hacer política.

Si ustedes reconsideraran su postura, el complejo deportivo y sobre todo el Pabellón se podrán convertir en un espacio de encuentro, de diálogo y de estrechamiento de lazos entre los vecinos de Lanjarón, como lo fue el campo de fútbol en su momento. Porque el Pabellón, desde que lo gestionan ustedes se ha convertido en un motivo de enfrentamiento político, ya no solo como excusa para poner denuncias, sino que se ha llegado a tal punto, que el Alcalde utiliza el que yo lleve a mi hijo de seis años a jugar al fútbol sala, para generar inexistentes controversias políticas en las redes sociales. A tal punto está llevando la política este Alcalde, a tal punto, que coincidimos en el Pabellón, él entrenando niños, algo que hace de forma voluntaria, una labor que no entra dentro de sus obligaciones como Alcalde, algo que no me parece mal que haga, siempre y cuando no le reste tiempo de sus responsabilidades, coincidimos, él entrenando,  yo acompañando a mi hijo, ninguno de los dos haciendo ningún acto político y, sin embargo, él se dedica, como ya he dicho, a generar polémicas falsas y estériles a través de facebook. Sinceramente, es penoso.

Miren, el mejor homenaje que podían hacer a D. Francisco Vega Morata sería aquel que contara con la participación y el consentimiento de su familia, pero hay uno que cuesta muy poco dinero y que sería el que mas le gustaría, no es otro que seguir su ejemplo de tolerancia, dialogo y respeto hacia el oponente político. Respetar las reglas de juego convocando los Plenos de manera que los Concejales de la oposición tengamos a nuestra disposición los expedientes con el tiempo suficiente para su examen y estudio, permitiendo a los Concejales de la Oposición el acceso a los expedientes que solicitan. Dialogando e intentando llegar a acuerdos con la oposición en los grandes temas en los que nuestro pueblo se juega su futuro. Ese sería el mejor homenaje, el más importante, pero a ese, precisamente a ese, ustedes no están dispuestos.

Nosotros les proponemos dejar este asunto sobre la mesa, hablar con su familia y tener en cuenta su opinión, y, luego, tomar la decisión que mejor vean sus familiares.

Gracias

En el siguiente enlace podéis ver la noticia del homenaje que hicimos a nuestros Alcaldes durante nuestro mandato.

Publicar un comentario