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miércoles, 1 de julio de 2015

Vicente del Bosque, Lance Armstrong y la Política de Lanjarón


El 11 de Julio de 2010, la selección Española se proclamaba, por primera y, hasta ahora, única vez en la historia, campeona del mundo de fútbol.

Consiguió ese enorme éxito de la mano de un seleccionador humilde y trabajador, un entrenador que dejaba todo el protagonismo y daba todo el mérito a los futbolistas. Un hombre de conducta recta, un hombre sereno y caval, que huye del personalismo, el exhibicionismo y la egolatría, Vicente del Bosque.

Aquella final, pese al buen juego de España, pese a la brillantez y genialidad de nuestros jugadores no fue fácil; el rival, Holanda, se extralimitó en sus formas, fue mas allá del juego bronco, jugó con verdadera violencia en muchos momentos del partido, se olvidó del balón y se centró, con exceso, en dañar  las piernas de los jugadores españoles.

Es fácil imaginar el orgullo, incluso la rabia, que cada uno de nosotros podíamos haber sentido en ese momento de haber estado en el pellejo de D. Vicente. Sin embargo, él no perdió su habitual talante, no perdió la calma y nos dejó dos frases que marcan muy bien su forma de entender el éxito:

“Esta final ha premiado el buen fútbol” y “El éxito sin honor es el mayor de los fracasos”. ¡Casi nada!

Vicente del Bosque ganaría dos años después una nueva Eurocopa con nuestra selección, pero fracasó estrepitosamente en el siguiente mundial, en el que se celebró en Brasil, y lo hizo, precisamente, sufriendo una goleada de Holanda, siendo derrotado por aquellos jugadores que tantas patadas y zancadillas  nos dieron en la final en la que conseguimos ser campeones.

El 18 de abril de 2005, Lance Armstrong, que había sido ganador de los últimos seis Tour de Francia, anunciaba, en rueda de prensa, que se retiraría del ciclismo profesional en el mes de julio de ese año tras finalizar su participación en el Tour.

Lance Armstrong ganó también el Tour de 2005 y se retiró en lo más alto. Era el primer ciclista en la historia que había conseguido ganarlo siete veces, además, el haberlos conseguido de forma consecutiva le daba una mayor dosis de mérito a esa gesta. 


Lance Armstrong se retiraba desde lo mas alto del pódium de unos Campos Eliseos abarrotados de gente, en lo más alto y habiendo sido totalmente invencible en los últimos siete años. Había sido implacable con sus rivales, soberbio, incluso egoísta. Con los miembros de su equipo fue autoritario y, algunos cuentan que hasta déspota, aunque, también hay otros que le siguen teniendo una admiración propia de un ser sobre natural.

Aunque en el año 2008, Lance Armstrong tuvo un intento fallido de volver a la competición profesional, su huella, hasta el año 2012, fue su dominio absoluto en el Tour de Francia desde el año 1999 al año 2005. Sus aplastantes e incontestables siete victorias. Esa era su leyenda. Sin embargo, el 23 de agosto de 2012, la Unión Ciclista Internacional le retiró todos sus títulos, los siete Tour se quedaban sin ganador, son Tour vacíos, son Tour en blanco. Lance Armstrong había confesado, eran ya demasiados los indicios que así lo apuntaban, que había ganado sus siete Tour dopado, que había hecho trampas. La reacción de la UCI pues, no podía ser otra. Lance Armstrong dejaba de existir para el ciclismo desde el año 1999 al año 2005.


Vicente del Bosque sigue siendo seleccionador nacional español; desde el descalabro del mundial de Brasil anda buscando una nueva identidad para su equipo, una nueva identidad que lo ponga en condiciones de poder aspirar a ganar otro mundial. Yo lo veo difícil. Mas bien, creo que D. Vicente se retirará después de la próxima Eurocopa con un solo mundial en su haber, que es mucho; ganar un mundial es mucho y con España, mucho más.

Lance Armstrong hoy no es nadie en el ciclismo, un tramposo que nos hizo creer que estaba entre los mas grandes de la historia pero cuyo nombre ha sido borrado de los libros que cuentan las grandes gestas de este épico deporte.

Así es la vida, el tiempo nos va poniendo a cada uno en el lugar que nos corresponde.

La verdad, no sé, a santo de qué me he puesto yo a escribir de deporte esta tarde si este es un blog donde se habla de política y, mas concretamente, de política de Lanjarón, pero es que, últimamente, cada vez que pienso en la política de Lanjarón, me acuerdo de Vicente del Bosque y de Lance Armstrong. ¿Qué le vamos a hacer? Las cosas de uno.

Un abrazo.


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