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viernes, 24 de mayo de 2013

Dos años desde las elecciones. Dos años de máxima crispación.

Martin Luther King "Nuestra generación no se habrá lamentado tanto de los crímenes de los perversos, como del estremecedor silencio de los bondadosos"

En la última semana hemos asistido a manifestaciones de nuestro Alcalde en la que nos culpa a los socialistas, y mas concretamente a mí, de ser quienes generamos la crispación política en nuestro pueblo. Le dice nuestro Alcalde, a quien lo quiera escuchar, que él no quiere crispación, que él no es así.

Habrá que creerlo pues los hechos lo "avalan".

Como el hombre no quiere crispación, en el primer pleno de la legislatura le negó a la oposición los turnos de palabra a los que por ley tiene derecho.

Como nuestro Alcalde no quiere crispación, en el segundo Pleno de su mandato le quitó a la oposición la asignación económica que siempre ha tenido en Lanjarón y con la cual los Concejales hacen frente a los gastos de teléfono, gasolina y papel que les produce su labor como representantes públicos.

Como no quiere crispación, abandona el Pleno cuando la oposición comienza el turno de ruegos y peguntas porque, según él, no se le pueden hacer introducciones que expliquen y pongan en situación el tema por el que se pregunta.

Como no quiere crispación, expulsa del Pleno a la cadena de televisión TeleLanjarón y comienza a llamarla TelePSOE.  Todo el mundo sabe que en esa cadena hemos salido siempre todos los Alcaldes y oposiciones de nuestro pueblo, que en esa cadena hemos tenido espacio todos los partidos, los que tenemos representación en el Pleno y los que no. Todo el mundo sabe, a estas alturas,  que el motivo para expulsarla es que no aceptó que hubiera censura previa antes de la emisión de los Plenos.

Como nuestro Alcalde no quiere crispación, se presentó en un juzgado a dar apoyo moral a personas que eran condenadas en ese acto por agredir a mi hermano.

Como nuestro Alcalde no quiere crispación, fotocopió las facturas de las comidas de un congreso de Termalismo de ámbito nacional que se celebró en nuestro pueblo, y las echó por debajo de las puertas de todas las casas de Lanjarón, afirmando que son comilonas mías con mis amigos.

Como no quiere crispación, echa también, por debajo de las puertas, una factura de un viaje al que mi esposa asiste en calidad de acompañante, como todas las parejas de todos los Alcaldes y Alcaldesas allí convocados, y dice que se trata de un viaje familiar que he pagado con dinero del Ayuntamiento. Como todos los vecinos de Lanjarón saben, mi mujer se ha caracterizado por mantenerse siempre en un muy discreto segundo plano en todo lo tocante a la Alcaldía, estando presente solo en lo estrictamente necesario. No sé si otros/as podrán decir lo mismo.

Como este hombre no quiere crispación, aprovechando que estoy en el hospital con uno de mis hijos que entonces tenía dos años y que había tenido un accidente que fue muy sonado en todo el pueblo, aprovechando que no me puedo defender, publica en el diario Ideal que no puede arreglar el camión de la basura porque se le deben muchas facturas al taller, cuando él sabe perfectamente que el camión está recién comprado y por tanto en garantía.

Para evitar la crispación, Eric Escobedo sale de nuevo en el diario Ideal y me acusa de haberme gastado “en otras cosas” 95.000 euros destinados a arreglar casas de personas sin recursos. Cuando lo cierto es que esos 95.000 euros eran para doce casas y que la Junta de Andalucía le daba al Ayuntamiento el dinero de tres en tres, que cuando yo dejé la Alcaldía solo había venido el dinero de las tres primeras, de las cuales dos estaban terminadas, pagadas y justificadas, quedándole solo a la tercera el pago de una certificación de 6.000 euros.

Para no generar crispación, me acusa de gastarme también parte del dinero del Centro de Día en "otras cosas" y devuelve la parte proporcional de la subvención, cuando él sabe perfectamente que el dinero se gastó en reforzar la estructura. En lugar de gastarse el dinero en hacer la parte de obra comprometida y que quedaba por hacer, se lo devuelve a la Junta de Andalucía con el único objetivo de poderme desprestigiar.

En esta línea de evitar la crispación, Eric Escobedo va al juzgado y me acusa de tráfico de influencias por contratar al Alcalde de Torvizcón del PSOE como monitor deportivo. Cuando todo el mundo sabe, Eric Escobedo también, que esa contratación la hizo el anterior Alcalde del PP por iniciativa de su Concejal de deportes, Alfonso Galvez.

Como no quiere crispación, me acusa en el juzgado de tráfico de influencias por otras tres contrataciones laborales que él sabe que se han hecho tan legales como todas las demás que se hicieron en mi mandato, como todas las realizadas por Pepe Rubio en el suyo y como todas las que él está realizando en la actualidad.

Para que no haya crispación, me acusa en el juzgado, con la respectiva rueda de prensa posterior, de que me he gastado el dinero del Pabellón en “otras cosas”, cuando él sabe, porque tiene las resoluciones, que no nos han ingresado la totalidad del dinero, cuando él sabe, porque el Tesorero del Ayuntamiento le hizo un informe por escrito, en que cuentas del Ayuntamiento, corrientes y presupuestarias, está el dinero que ya había llegado. Cuando es él, quien decide no pagar durante tres meses a la empresa para utilizar parte del dinero del pabellón en cancelar una póliza de crédito haciendo caso omiso del Tesorero Municipal y de la propia auditoría.

Como no quiere crispación, cuando el fiscal no le hace ningún caso en ocho de las diez acusaciones que él me ha hecho en el juzgado, pero dice que pudiera haber indicios en una de ellas y que por lo tanto hay que seguir el procedimiento, hay que seguir investigando, él sale y da una rueda de prensa en la que, en lugar de pedir disculpas por las ocho acusaciones falsas, me da por condenado en la única que le queda viva y que él sabe que es tan falsa como las demás. Y no quedándose contento con eso, dice que se trata de una trama de corrupción y que quiere saber cuantos Concejales del PSOE están implicados. ¡Y se queda tan ancho!

Como no quiere crispación, cuando miembros de su partido sufren actos de vandalismo que desde el PSOE condenamos de forma rotunda, él sale a los medios de comunicación insinuando que somos nosotros los que los provocamos, que somos nosotros quienes incitamos a la violencia en Lanjarón. Cuando, como he dicho más arriba, el único político que ha apoyado la violencia en este pueblo ha sido él acompañando a agresores en un juzgado.

Para que no crezca la crispación en nuestro pueblo, permite que la página web municipal sea utilizada por amigos suyos, entre ellos algunos bajo seudónimos, personas cobardes, incapaces de dar la cara, para que digan abiertamente que los socialistas tenemos algo que ver con los fuegos, que somos despreciables, especialmente nocivos y peligrosos, que somos como las SS de Hitler y sandeces por el estilo.


En otro gesto de buscar la concordia y la convivencia pacífica, publica en su facebook un escudo del régimen franquista en el que se puede leer Francisco Franco. Lo justifica en que es el manto de una virgen y ahí intenta lanzar a los devotos de la virgen contra los socialistas.

Mirad, las fotos no son inocentes. Ante el manto, él puede decidir fotografiarlo o no. Si no le gusta ¿por qué lo fotografía? Puede decidir fotografiar el manto completo, lo cual demostraría que su intención es fotografiar el manto y evidentemente no puede evitar que ese escudo esté ahí, o puede fotografiar solo el escudo, evitando el resto del manto, que fue lo que hizo. Fotografiar el manto completo es una cosa, fotografiar solo el escudo es otra. Una vez fotografiado, se puede decidir guardar la foto para uno mismo o publicarla, él decide publicarla. La foto, diga lo que diga, no es inocente, no está exenta de intención porque fotografía el escudo y no el manto, porque decide publicarla y él sabe perfectamente lo que esa foto significa.


Cuando un responsable político decide fotografiar ese escudo, esté dibujado donde esté, cuando un responsable político decide publicar ese escudo, está fomentando la crispación. La guerra civil no fue un accidente que sufrió este país como un terremoto o una inundación. La guerra la provocaron unos militares que se levantaron contra un gobierno elegido democráticamente, esos militares provocaron, con esa guerra y con la represión que llevaron a cabo, miles de muertes, mucho sufrimiento y mucho dolor para muchas familias de este país. Esa guerra y el régimen que nació de ella, dividió  a este país en dos. Por eso, para muchos españoles, que un Alcalde exhiba esos símbolos, los saque de donde los saque, es ofensivo, hiere su sensibilidad. Tan es así, que los propios responsables de la virgen no le ponen el susodicho manto para procesionar, porque los responsables de la iglesia son conscientes de que ese escudo ofende a muchas familias que perdieron a seres queridos de forma injusta, porque son conscientes de que, pese al valor histórico y artístico que el manto puede tener y por lo cual se conserva, sus símbolos son ofensivos para muchos españoles y, por ello, ese manto no sale a las calles de Granada.

No falta en el pueblo quien, ante la situación creada por esta forma de entender la política de nuestro Alcalde, nos diga que todos somos iguales, que la culpa es de todos, etc… Lo digo alto y claro, ante las provocaciones y las acusaciones falsas que el Alcalde hace hacia mí y mis compañeros, me defenderé y los defenderé, si el Alcalde justifica y apoya la violencia contra mi familia, defenderé a mi familia, y ante la falta de respeto y sensibilidad que el Alcalde demuestra ante miles de personas que fueron asesinadas de forma injusta por la dictadura del general Franco, no me voy a callar.

Nunca he apoyado ni apoyaré ningún régimen, ningún poder, ningún partido, ninguna ideología que se asiente en la violencia y en el crimen, y no me gusta que se hagan bromas con ello. Quien lo comparta bien, quien no, que no me vote. Pero que quede claro, respeto, he respetado y respetaré las creencias religiosas de todo el mundo, de todos, por ello mismo, exijo que se respeten las mías y digo también, alto y claro, que una cosa es respetar la religión, otra cosa muy distinta es hacer apología del Franquismo, quien lo quiera entender, que lo entienda, quien no lo entienda pues ya sabe que discrepamos, no tiene mas.

Dice el Alcalde que la historia no se puede cambiar, es verdad, tiene razón. Pero lo que el Alcalde parece no saber, lo que el Alcalde no dice, es que sí se pueden condenar aquellos hechos históricos que son crímenes contra la humanidad. Dice el Alcalde que la historia ha de servir para aprender de los errores y no repetirlos en el futuro, pues bien, que empiece por ser tolerante, por no inflamar el ánimo de la gente con acusaciones falsas a la oposición, que empiece por no mezclar lo que son hechos vandálicos con la política, que empiece por dejar que los Concejales de la oposición accedamos a la información en nuestro Ayuntamiento con la normalidad que estipula la ley, con la normalidad que lo han podido hacer todos los Concejales desde el año 1979. Que respete a los medios de comunicación independientes y les permita hacer su trabajo. Que empiece por no difamar, por condenar la violencia, todas las formas de violencia, siempre, y las sufra quien las sufra. Que empiece por estar del lado de las víctimas y no de los verdugos.

Feliz fin de semana.


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